Sentarse como en casa
Pon tu nombre en el registro de la propiedad. Paga la hipoteca. Compra los muebles. Limpiala. Pon tu nombre en el buzón con letras bien bonitas. Haz copias de las llaves. Cambia la dirección en el banco. Ponle alfombras. Haz lo que quieras, lo que realmente te apetezca. Pero una casa nunca será TU casa hasta que no puedas ir al aseo, sentarte en el váter y hacerlo tranquilamente. Sólo en ese momento, en ese preciso momento, ese se convertirá en tu hogar.
Antes del ritual, podrías haber vivido ahí, pero no era tu casa.

nadie te escribe, vas a tener que cambiar de mensaje o publicitar más tu página. y eso que si te metes en el google apareces de los primeritos… el mundo es así de cruel.
Comment by Rok — February 5, 2009 @ 8:12 pm
Atanasio, eso no es del todo cierto…
Yo no tengo ningún problema nunca!!!! Jejejeje!
Besos guapo!
Comment by Mire — February 5, 2009 @ 8:44 pm
Rok: no busco publicidad ni masas de lectores. Esto es una forma de soltar mis ocurrencias y mis vivencias. Eso es todo. Haré cambios próximamente, pero no para buscar más gente, sino para que la que viene por aquí esté más agusto.
Mire: qué suerte la tuya. Te envidio muchísimo!
Comment by Atanasio — February 9, 2009 @ 12:49 pm
ya, pero yo soy una de las que entra por aquí con frecuencia para ver si hay algo nuevo y encontrar siempre lo mismo, pues me aburre.
Comment by Rok — February 10, 2009 @ 7:28 pm
Eso eso, que postee mas, jajajaja
Respecto al tema, yo conoci a una persona, que solo podia en su casay si no habia mas gente en todo el edificio, vamos que no oyera a nadie… hay mucho loco suelto.
Besitos
Comment by Incara — February 12, 2009 @ 4:16 pm