Señora, su hijo trafica
Este es un mensaje para la madre del anuncio de Fairy Ultra Caps.
Primero describo el anuncio que vi:
Un chaval, por la edad yo diría que es estudiante, llega a la hora de comer a casa de sus padres. La mesa ya está puesta. Comen y tras acabar, ha sobrado comida.
Su madre le dice: ¿te lo llevas en un tupperware?
Él saca una mochila, la abre y le dice: “Aquí traigo los de ayer”.
El padre mira los tupperware: “pero mira como los trae” (porque los trae sucios).
A lo que el chaval suelta: “Tranquilos, que ya los meto yo en el lavavajillas”. Mientras se limpian los tupperware, la madre cocina un pollo. Cuando sacan los tupperware, el chaval se da cuenta de que están muy limpios y le pregunta a la madre si cabe el pollo.
Analicemos:
El chaval va a comer a casa todos los días (“Aquí traigo los de ayer”). Su padre está hartito de que el niño sea un sucio gorrón. Estudiar no se sabe si estudia mucho, porque libros no le caben en la mochila con tanto tupperware. Es un vago que no ayuda nunca en casa, y cuando ayuda lo restriega por la cara de los padres para que quede claro que está ayudando (“Tranquilos, que ya los meto yo en el lavavajillas”). Y ahora viene lo más chungo: ¿el pollo para quién es?
Creo que queda bastante claro, ¿no? El niño trafica con comida. Se saca un sobresueldo. Está claro que va todos los dias a comer a casa, y ya se lleva las sobras de la comida de hoy… supongo que las cenará, porque mañana comerá otra vez en casa de la madre. El pollo es para traficar. Señora, ¡su niño trafica!
