Parque 8659

INICIO    REGISTRO    LOGIN

Mi pelo portero

Los años no pasan por nadie, cada vez me hago más viejo y esto se nota, sobre todo en mi cabeza.

De hace unos años a hoy, tengo la cabeza cada vez más llena de ideas, pensamientos, deseos, estupideces (sobre todo estupideces) y, paradójicamente, esa cabeza llena de cosas intangibles se deshace de las tangibles. Sobre todo de mis pelos, que me abandonan a un ritmo alarmante.

Todo empezó el día que nací (por lo menos para mi, vosotros contad vuestra propia historia y seguro que empezó en otro momento). 4 Kg. y pico de carne que poco a poco se irían convirtiendo en lo que soy hoy: 90kg y pico (un pico de cigüeña) de carne peluda. Tenía una cabeza súper poblada, pero sus habitantes, por falta de trabajo y la crisis, fueron emigrando a otras partes del cuerpo donde poder emprender una nueva vida, y así fue. Ellos emigraron y crearon sus colonias en lugares donde nunca antes había habido habitantes, incluso en lugares inhóspitos y en lugares donde nadie les daba más da dos años de vida. Sin embargo, lo consiguieron y la conquista fue asombrosa. Pronto, todo mi cuerpo estaba colonizado y con habitantes asentados en sus actuales residencias, creando familias estables que se dedicaban a procrear sin parar. No tuvieron tanta suerte los que se quedaron en la cabeza, que veían como las juventudes emigraban a zonas más cálidas y con más futuro y ellos se quedaban solos y sin prole, destinados a desaparecer.

Poco a poco fui aceptando la realidad: cada vez tenía más entradas. Fui al peluquero un día y me hizo un análisis. Me dijo: Atanasio, lo tuyo tiene solución. Tienes anemia en el cuero cabelludo. Te tienes que comprar estas cremas y estos champús que, casualmente, tengo yo aquí en venta y cada día te los pones.- A lo que respondí: ¿Cuánto vale? Y ¿Cuánto cuesta?- A lo que me respondió: 25 euros y unas dos semanas. – A lo que respondí aceptando mi cruel destino: entonces este problema no tiene solución, ¡voy a ser calvo!

Desde entonces, empecé a sacarle provecho a eso de tener dos entradas bien grandes. Si iba al cine y me preguntaban por las entradas, señalaba a mi frente con el dedo y decía: “Mira, la mía y la de mi acompañante” y me dejaban pasar. Así pasaba también en el Teatro, o en los conciertos. Cuando tuve que comprar el ordenador y me dijeron que tenía que dar una entrada, no tuve problemas, puesto que tenía dos. Cuando me digan que tengo que dar una entrada para la casa, daré la otra. Así que voy conviviendo con mis entradas sin ningún tipo de problema. Me ahorraba dinero en champú, peines y en todo tipo de cosas.

entrada 

Hasta que un día descubría la auténtica razón por la que tengo entradas: ¡Porque tengo un pelo portero!  Aparenta ser un pelo normal, pero se sitúa, cual portero de discoteca, en medio de toda la entrada. Yo creo que les pide el DNI a los pelos que vienen a mi cabeza de turismo y como no les deja pasar, pues así estoy, cada día con menos población. El resto de pelos están acobardados y se alejan cada vez más del pelo portero, por ello la entrada cada vez se me hace mayor.

peloportero

He probado a arrancármelo pero el malsitionacido vuelve a nacer. Y así estoy, con un pelo portero que atemoriza al resto de mi cabeza. ¿Alguien tiene otra solución?

Escupido por Atanasio ON 08.04.08 @ 7:01 pm
¿Y tú qué opinas? 5 Comentarios



Salivazos de...

Escupitajos resecos

Regurgitar

Babeo semanal

"Soy innato de nacimiento".

Para pedirme dinero, contacta en:

"parque8659(arroba)gmail.com"

(no tengo dinero, pero por pedir...)

Otros gapos

  • Meneame
  • Inquietud Audiovisual
  • Sonreir no es ilegal
  • El hombre sin filtro
  • El sentido de la vida
  • Ni libre ni ocupado
  • Cafetera Digital
  • Sunset Boulevard
  • Palabras textuales

Leeme via email:

Suscríbete a mis post

Suscríbete a mis comentarios
August 2008
M T W T F S S
« Jul   Sep »
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031

El Parque

↑

Get free blog up and running in minutes with Blogsome
Theme designed by Theron Parlin