¿A dónde van las pinzas de la ropa?
Existe un lugar común, un paraíso, un edén, un más allá para todas esas cosas que se pierden. Un jardín lleno de frutas prohibidas, de hojas de parra. Allí a donde van los calcetines de la lavadora. Donde va el cambio del pantalón que te quitaste anoche. Donde se esconden las servilletas donde apuntaste el número de teléfono de aquella persona.
Unos duendecitos que se encargan de hacer que todo vaya a ese lugar escondido y olvidado. Que viven debajo del frigorífico, de tu cama, de la lavadora, del sofá. Allí donde residen las pelusas rebeldes y las palomitas que huyeron tras aquella película de amor. Donde se quedan las imágenes de la persona a la que quieres ver. Donde están los restos del cacahuete que pisaste en la calle.
Quiero saber qué sitio es ese. Allí donde estén las pinzas de la ropa que se caen de mi tendedero y pierdo para siempre… allí te espero.
